domingo, 19 de mayo de 2013

El ex General Jorge Rafael Videla, ha muerto

Ha muerto el Ex General Jorge Rafael Videla. Su deceso se produjo a las 08:25 del día 17 de mayo de 2013 en su celda del Penal de Marcos Paz donde cumplía su pena de Reclusión Perpetua por delitos de Lesa Humanidad.

     
Afortunadamente, a cualquier lector menor de 30 años solo le queda imaginar hasta donde llegaban los tentáculos del gobierno de este ser humano (por llamarlo de algún modo) que acaba de fallecer. Intentaré entonces darles una mano para que siquiera comiencen a sospechar de que se trataba la cosa sin hacer mención, en la medida de lo posible, a nada que tenga que ver con los delitos por los cuales acabó con sus días merecidamente tras las rejas.  



Ha muerto el Ex General Jorge Rafael Videla. El hecho ocurrió a la prolongada y longeva edad de 87 años cuando la naturaleza y la biología así lo determinaron sin que haya sufrido apremios ilegales de ningún tipo. En una celda/habitación confortable y limpia tal como indica el artículo 18 de nuestra Constitución Nacional.

       Cualquiera de nosotros está en condiciones hoy de concurrir a cualquier kiosco de diarios o librería y comprar el libro, diario o revista que se nos antoje. Afortunadamente este comportamiento hoy no llama la atención de nadie. Sin embargo durante el período 76-83 en nuestro país las publicaciones sufrían de censura previa. Y no solo eso. Si alguien era encontrado con algún ejemplar de alguna publicación que había sido prohibida, se convertía en un delincuente con las consecuencias que podrán imaginar. Por supuesto que toda la literatura política estaba prohibida (desde El Capital de Marx para abajo) pero también cayeron en la volteada cientos de libros de literatura de cualquier género.

     
Desde la novela "Gracias por el fuego" de Mario Benedetti pasando por "La tía Julia y el escribidor" de Mario Vargas Llosa (un amor tangencialmente incestuoso pudiera ser la causa visible, pero la presencia de un personaje que odia abiertamente a los argentinos en la novela debería ser demasiado para los celosos ojos castrenses). Que estaba prohibido exhibir, vender y aún leer "Las venas abiertas de América Latina" de Eduardo Galeano, casi se cae de maduro. Tampoco era posible encontrar en nuestras librerías ejemplares con los poemas de Pablo Neruda (declarado comunista, autor de la subversiva "Oda al Caldillo de Congrio"). El derecho de huelga estuvo, digamos, un poco suspendido por esos años. Por lo tanto que se hubiese declarado un cese de actividades en un circo era realmente inquietante. Aunque ocurriera en un cuento. Aunque el cabecilla huelguista de llamara Víctor y fuera un elefante. Esa fue la razón por la que durante esos años estuvo prohibido el libro infantil  "Un Elefante ocupa mucho espacio" de Elsa Bornemann. Afortunadamente se conserva el texto del decreto que lo prohibía (3155/77) que en sus fundamentos dice: " Se encuentran cuentos destinados al público infantil con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo".

     
El autoritarismo es un primo carnal de la estupidez. Queda este hecho cabalmente demostrado con la prohibición de cierto libro técnico. El funcionamiento de la batería de un automóvil o el de una pila puede esquematizarse mediante el uso de un dispositivo en el cual se ven los electrodos, se comprueba el paso de la corriente y se puede escoger el mejor vehículo para que los iones viajen de un polo a otro. Este aparato se llama "Cuba electrolítica". Un libro llamado así: "La Cuba Electrolítica" fue sacado de circulación debido a la manifiesta mención del enclave comunista de la isla del caribe. Electrolítica o no, Cuba no podía ser mencionada de ningún modo.

Ha muerto el ex General Jorge Rafael Videla. Cumplidos los trámites de rigor sus familiares dispondrán de sus restos para velarlo, enterrarlo, cremarlo, embalsamarlo, repartirlo entre sus deudos o momificarlo. Beneficio con el que no contaron ninguno de los familiares de sus víctimas.

      En 1973, por primera vez una película argentina llega a competir por el Oscar. Se trataba de "La Tregua". Luego de eso hubo que esperar hasta 1985 para que otra, "La Historia Oficial" no solo fuera nominada sino que lo ganara por primera vez. ¿Que pasó en el medio? Adivinaron. Jorgito y sus amigotes.

     
Durante la noche del gobierno militar se prohibieron más de 200 películas extranjeras. Las nacionales no hacía falta prohibirlas, si te pescaban filmando sin permiso, fuiste. Así no fue posible ver, sólo a modo de ejemplo, ni "Missing", ni "La Jaula de las Locas",ni "Norma Rae", ni "Feos, Sucios y Malos", ni "Solos en la Madrugada". En cambio, si pudimos disfrutar de "Dos locos en el Aire", "Comandos azules en Acción", todas las de "Los Superagentes", la impresentable "La Fiesta de Todos" que celebra en formato cine la obtención del Campeonato Mundial de Fútbol del 78. Extrañamente (les estoy guiñando un ojo, por si no lo notaron) toda la filmografía de Ramón "Palito" Ortega como director de desarrolla durante esa época. Nunca antes del 76 había dirigido y afortunadamente nunca después del 83 ha reincidido.

Ha muerto el ex General Jorge Rafael Videla. Con justo derecho, sus nietos e hijos, sabrán en que solar y bajo que placa depositar una flor en su memoria. Miles de hijos y cientos de nietos de sus víctimas nunca tendrán la oportunidad de hacer nada parecido.

     

En lo económico, el ministro designado por el gobierno del Dictador recientemente fenecido fue José Alfredo Martinez de Hoz. Lo primero que hizo este buen hombre fue congelar los salarios. De paritarias o cosa por el estilo, ni hablar dado que, ya que estaban, habían intervenido la CGT y toda actividad sindical estaba prohibida. Entre 1976 y 1980 el salario real de los trabajadores cayó un 40%. Llovía la guita desde el exterior en forma de créditos. El Fondo Monetario Internacional casi que nos regalaba la guita. Las empresas (las mismas empresas de hoy) tomaban crédito en el exterior a tasas muy bajas. ¿Invertían acaso en maquinarias o mejoramientos de infraestructura nacional? No m´hijito, de ninguna manera. Debido a la altísima inflación (solo en 1978 fue del 160%) los bancos locales pagaban una suculenta tasa de interés (de al rededor del 135% anual). La mecánica era fácil: Yo, en nombre de Sandunga S.A. tomo crédito en un banco del exterior a una tasa razonable. Deposito ese dinero en un banco local a una tasa exorbitante. Cobro los intereses del banco de acá, pago el crédito del banco de allá y me quedo con la diferencia. ¿Que fabricaba Sandunga S.A.? Nada obviamente. Este mecanismo se dio en llamar "Bicicleta Financiera"

      Si no le doy de comer a la vaca, en poco tiempo no voy a poder seguir ordeñándola. Y eso ocurrió en 1980. En ese año 37 bancos se fueron al demonio. Para poder "arreglar" un poco el desastre no tuvieron mejor idea que, en un solo mes, devaluar nuestra moneda un 35% con respecto al dólar con la consecuente caida del salario real del trabajador.


     
     
Se le quitaron las retenciones al agro (con los consabidos aplausos de la Sociedad Rural, que nunca dudo en manifestar su entusiasmo ante cada uno de los gobernantes que vistieron uniforme, pero que se hicieron los quisquillosos cuando el presidente vestía traje) y abrieron la importación sin ningún tipo de restricción. ¿Acaso las fábricas de topoletas aprovecharon para comprar una entopoletadora más rápida y eficiente? De ninguna manera m´hijito. Directamente importamos topoletas taiwanesas que valen la mitad y despedimos a todos los operarios de la linea de entopolización. ¿Imaginaron las consecuencias? Solamente la quiebra del grupo Sasetru (originalmente dedicada a la fabricación de comestibles) como consecuencia de una deuda de mas de 1.200 millones de dólares arrastró a otras 140 empresas más a su desaparición. Y con ella a la desocupación de miles de operarios. ¿Manifestaciones populares de descontento? ¿Cortes de ruta? ¿Cacerolazos? Ni pensarlo. El palito de abollar ideologías (gracias Quino) funcionaba en su mejor momento.


      No quiero dejar de mencionar, a pesar de no haber sido funcionario directamente de su gobierno sino de una etapa posterior del llamado Proceso de Reorganización Nacional a nuestro bien conocido Domingo Cavallo. Como titular del Banco Central dispuso la estatización de la deuda privada. Es decir, las empresas se habían metido en la bicicleta financiera hasta la pera, tenían endeudados hasta los calzones y ¿adivinen quien terminó pagando los costos del fraude? El Estado Nacional, o sea nosotros.

      ¿Hubiese sido posible llevar adelante tantos años de saqueo y maniobras fraudulentas sin una conducción política como la del recientemente occiso? ¿El comportamiento sangriento, criminal y brutal de las fuerzas de "Seguridad" de ese entonces respondía sólo a convicciones ideológicas? ¿Para poder hacer semejante estafa a los bienes del estado y bolsillos de los habitantes era indispensable sembrar el terror y la muerte? ¿Los tipos de traje, ocultos detrás de los tipos de uniforme, no son siempre los mismos antes que ahora, con más canas y más arrugas? 

Ha muerto el ex General Jorge Rafael Videla. No ha pasado por su cuerpo ninguna descarga de corriente eléctrica, nadie lo ha violado ni robado a sus nietos. Murió en su celda y no cayendo desde un avión sobrevolando el Río de la Plata.

     
 Finalmente, hoy, Internet mediante (Ares mediante) se puede bajar, copiar y escuchar el tema musical que se les cante el occipucio. 30 años atrás debía uno manejarse con más cuidado. Recién aparecía el cassette, medio por el cual podía uno gestionarse la grabación de la música que uno quisiera, siempre y cuando contara con un original desde el cual copiar. Éste original era invariablemente un disco. Grandes como una tapa de tarta, traían como mucho 12 temas. Con cierta habilidad, y un par de cables uno podía convertirse en su propio DJ. Pero, estos muchachos, caprichosos, también se habían metido con la música. Por ejemplo, las disquerías no vendían obras de Mercedes Sosa ni de Victor Heredia. Tampoco podían conseguirse los temas Cocaine de Clapton, Viernes 3 AM de Serú Girán (por apología del suicidio. Personalmente lo he escuchado cientos de veces y hasta el momento han fracasado en su supuesta incitación, como pueden comprobar). Cierto tema del insospechado Charles Aznavour de nombre "Camarada" (¿Comunista?) también figuraba en las listas de temas prohibidos, no solo en cuanto a su venta sino también con respecto a su difusión en radios. ¿"The Wall" de Pink Floyd? Ni hablar. También prohibido.

     
Aún recuerdo cuando cerca del 83 me llegó por parte de un amigo un cassette con ciertos temas pésimamente grabados. Eran de Piero y de Pedro y Pablo, todos prohibidos. Uno de ellos era "Para el pueblo lo que es del pueblo" del primero y el otro "Marcha de la bronca" de los segundos. Los escuchaba bajito, en un Ranser monoaural con una mezcla de admiración y miedo. Miedo que afortunadamente no deberán nunca sentir todos aquellos lectores que hace 30 años disfrutan de una democracia que costó tanto esfuerzo y sufrimiento conseguir

Ha muerto el ex General Jorge Rafael Videla. Su deceso ocurrió en prisión. Fue condenado a reclusión perpetua en un juicio que contó con abogados defensores, fiscales, jueces, testigos y peritos. Condiciones de las que no gozaron ninguna de sus victimas ya sean tanto culpables como inocentes. Una demostración de que la democracia no buscó contra él venganza sino justicia.

Nunca más.
Buenas tardes