lunes, 28 de octubre de 2013

Ganaron pero perdimos. Perdieron pero ganamos

      Edición especial, fuera de programa con motivo de las elecciones legislativas pasadas.

      El trasplante de la lógica y lenguaje futbolero al ámbito político no solo es un error sino que fuerza razonamientos que terminan cayendo por su propio peso. Cuando las elecciones tienen por objeto la obtención de un solo cargo electivo los resultados son claros. Hay un presidente, un intendente o un gobernador electo y los demás han perdido. Pero el caso de las elecciones legislativas, como la de ayer, presenta un colorido abanico de situaciones donde, desde el más popular al menos votado encuentran motivos para revolear papelitos de colores al son de una música previamente seleccionada.

      Y la mención al ámbito futbolero no es caprichosa. Se confunde, voluntaria y capciosamente, el triunfo en un partido con la obtención del campeonato, el trofeo al goleador, el premio Fair Play y la copa Chamigo al mejor jugador del partido. El objetivo primordial (y el único que la ley establece) es proporcionar un método justo para la constitución de las cámaras legislativas. Cuantos votos representan un diputado y cuantos diputados, por ende, de cada partido formarán la cámara sobre la cual se solicita opinión. Cualquier otra información que se saque de ahí comienza a formar parte de construcciones especulativas que pueden adaptarse a cualquier paladar.

      De hecho, si uno aplica la fórmula para obtener el porcentaje de crecimiento o disminución de caudal electoral a una fuerza que no se hubiese presentado a la elección anterior terminaría dividiendo por cero, obteniendo un grado infinito de crecimiento, aún sacando 7 votos piojosos.

      Por supuesto, si el gobernador o presidente en ejercicio pidiera: Voten por Carlitos, y Carlitos sacara escasos votos podría uno colegir que al presidente o gobernador, los votantes le dan nula pelota. Pero eso no es objeto de la elección.

      En el berenjenal de números que surgen como hongos después de la lluvia a partir de las 18 hs. todo aquello que no sea la conformación de la cámara que es sujeto de comicio es sólo especulación. Pero vamos a los números duros.

      En la Honorable (ponele) Cámara de Diputados hay 257 pupitres a llenar. Ahora bien, para que la sesión tenga validez legal, debe iniciarse con 129 diputados sentaditos en su escaño (así se llama el pupitre). Aquel partido o grupo de partidos que lo logre, se garantiza el inicio de la sesión. A partir del próximo 10 de diciembre el FpV, el partido gobernante, tendrá 132 diputados y por lo tanto se asegura el quorum para sesionar y de rebote la aprobación de aquella iniciativas que requieran mayoría simple para su promulgación. Se supone que su situación, entonces, es medianamente cómoda. La pregunta ahora es: ¿Mejoró o empeoró? Respondan ustedes. El FpV tendrá hasta el 10 de diciembre 127 diputados propios y 132 luego de esa fecha ¿Ustedes que dicen?

      Pero, vamos a meternos en el barro. A pesar de que sostuvimos que no era válido mezclar la hacienda, vamos a ver como se las ingenian ciertos medios para confundir el aserrín con el pan rallado (solo en aquellos aspectos en los que les conviene).

      Cristina Fernández ganó las elecciones presidenciales con el 54% de los votos. Por su parte Mauricio Macri alcanzó, cuando fue elegido Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires un categórico 63% (fue en ballotage contra Filmus). El FpV, a nivel nacional en estas elecciones obtuvo un 33%. Es decir un 38% menos que en la elección presidencial. El PRO, partido de Macri, sacó en las elecciones de ayer sólo en Capital 34% para diputados. Esto es un 46% menos que en la última elección ejecutiva. Sin embargo los medios proponen que la baja (notoria) del FpV es un fracaso mientras que el descenso (categórico) del PRO en su distrito madre lo pone en carrera para la presidencial de 2015. Y estoy siendo generoso, puesto que si se toma el porcentaje del PRO a nivel nacional (9%) los números son todavía más demoledores. (A pesar de esta clase de "éxitos" el PRO es incapaz de armar una fuerza nacional, aún hay distritos, provincias enteras en las que no presenta candidatos, pero no es problema mio).

      Surge entonces la imagen de Sergio Massa como gran ganador. En ausencia de números anteriores contra los cuales comparar lo suyo es solo ganancia. Metió 18 o 19 diputados y está muy bien. Solo les pido que recuerden que en la elección de 2009, lo que hoy se llama Massa se llamó De Narvaez. Ayer ni figuró con un triste 5% más o menos. La única opción que la oposición tiene es formar consenso entre ellos de modo de poder oponer alguna fuerza en contra del FpV si aspira a algo más digno que un cómodo segundo puesto en 2015. El problema es la lucha de egos gigantescos que tienen tanto Macri, como Massa, por no hablar de Carrió. Ideológicamente no hay demasiado problema, ninguno de ellos tiene una ideología por defender.

      Tres diputados de la izquierda son una buena noticia. Si no se pelean entre ellos pueden tener la llave para destrabar votaciones que requieran mayoría calificada (2/3 del cuerpo) y si saben negociar podemos salir todos ganando.

      Esta vez, para escribir rapidito, evite poner fotos y gráficos. Mitad para no distraer la atención del texto, mitad para perder menos tiempo. Solo me voy a permitir poner la imagen del nuevo diputado por la Capital Federal Sergio Bergman

Creo que me equivoqué. Perdón, debe ser por la hora...