domingo, 10 de agosto de 2014

La justicia es lenta...porque se mareó por el camino

     Sin lugar a dudas, la democracia es el mejor sistema de gobierno que el hombre ha inventado. Se auto corrige y auto regula. Se renueva cada cierto tiempo estipulado. Permite la participación de todos los ciudadanos. Provee los mecanismos para que los derechos de todos sean respetados y otro gran número de ventajas. Sin embargo su antecesor sistema, la monarquía, no dejaba de tener su encanto. De hecho la democracia ha sido la tumba para los cuentos de hadas. Carece totalmente de atractivo que Cenicienta se haya casado luego del baile, en lugar de con el Príncipe, con el Subsecretario de Recursos Hídricos y que hayan sido felices hasta que "fue detenido acusado de peculado y malversación de fondos públicos"



      Es que en manos de un Rey las cosas se manejaban de un modo muy distinto. Él creaba las leyes, él gestionaba el manejo del estado y él hacía cumplir sus propios decretos y castigaba a quienes no los respetaban. Aún mejor; él mismo podía sacar de su propia legislación aquellos decretos que ya habían cumplido su cometido y que se contradecían con algunos nuevos. 

       Las cosas han mejorado, como decía en el primer párrafo, las tareas se han dividido y ha desaparecido la discrecionalidad del Rey para resolver las cosas merced a su único antojo. En cambio ahora, un grupo pequeño de personas organizan y ejecutan las directivas. Un número algo mayor formulan las leyes y reglamentos y un número aún más grande, con la inestimable colaboración de las fuerzas de seguridad, se encargan de hacerlas cumplir.

      Esto, además de la lamentable desaparición de los cuentos de hadas ha provocado un verdadero berenjenal de sentencias, leyes y reglamentos. Algunas leyes permiten lo que otras prohíben. Unas sentencias hacen imposible el cumplimiento de otras y algunos reglamentos han quedado tan anacrónicos que causarían risa, si no fuera que nadie se molestó en quitarlos de ahí y aún continúan vigentes. Bombilla Tapada les trae hoy una interesante colección de desaguisados legales para su uso y disfrute. Colóquense la toga y la peluca blanca y vayan pasando al estrado que el asunto comienza aquí debajo.

      En 1947, en El Paso Illinois ocurrió un accidente de tránsito como tantos que derivó en un juicio como ninguno. La señora Ruth Hildreth chocó con su automóvil contra el de Leroy Schneider. La señora Hildreth terminó en el hospital y Schneider en el cementerio. El otro dato a considerar es que el pobre de Leroy no tuvo quien lo llore pues no tenía pariente alguno. La señora Hildreth se venía gastando una pequeña fortuna en sus gastos médicos y pretendía su merecido resarcimiento. Temiendo que en ausencia de herederos la mucha o poca fortuna de Leroy Schneider se perdiera o cayese en manos de el Estado o la beneficencia Ruth pidió ser nombrada administradora de los bienes del difunto, aduciendo que tenía ese derecho dado el interés personal que el tema le despertaba. La justicia accedió. 

     Una vez que se recuperó de sus heridas, entabló otra demanda para cobrar la indemnización correspondiente a los daños recibidos. La misma se estableció en 20.000 dólares e incluía el reembolso de los gastos de internación, lucro cesante y demás conceptos. Una vez establecida la demanda la señora Ruth Hildreth se dio cuenta que estaba accionando en contra del administrador de los bienes de Schneider quien no era otra que Ruth Hildreth o sea ella misma. Desde el choque hasta ese momento habían pasado ya 2 años de papelería, abogados y jueces. Poco tiempo después, la corte de Eureka, Illinois anunció que "ambas partes" habían llegado a un acuerdo extra judicial.

      En la ciudad austriaca de Graz se registró un juicio bastante particular. Un vecino demandó a otro dado que el demandado era dueño de un ruiseñor y este (me refiero al dueño) dejaba la ventana abierta durante las noches de verano. El demandante aducía que el ruiseñor cantaba durante toda la noche impidiéndole dormir. Tres tribunales se ocuparon del asunto. El tercero de ellos y última instancia de apelación para el vecino molestado falló en su contra. Estableció que no se trataba de una emanación de olores o ruidos provocados por alguien ex profeso. Adujo además que el ruiseñor es un ave que naturalmente vive en Austria y que lo que su dueño hacía era solamente dormir con la ventana abierta a causa del calor. Cerró entonces el caso en favor del dueño del ave después de 7 años de litigio y tres tribunales intervinientes.

      Estaría tentado de decir que el fallo fue a favor del ruiseñor, pero durante los siete años de inútiles idas y vueltas judiciales el pájaro procedió a morirse. Como suelen hacer todos los pájaros más temprano que tarde. 

      Por último, mi querido lector, vamos a dejarles un escueto pero consistente catálogo de leyes poco o nada conocidas, de modo que estando usted recorriendo mundo, tal es la característica distintiva de nuestra modesta pero consecuente audiencia, no cometa algún delito de manera involuntaria.

      En principio, si visita usted Francia y desea comprarse un cerdo como mascota, absténgase de bautizarlo Napoleón. No solo se ganará la antipatía de los admiradores del Gran Corso sino que estaría cometiendo un delito.

      Si se diera el improbable caso en que siendo usted mujer y estando de visita en el Sultanato de Bahrein sintiera, por la causa que fuere, la imperiosa necesidad de concurrir al ginecólogo, tenga en cuenta que, para su tranquilidad, éste podrá examinarla. Lo que habrá usted de controlar es que el galeno no mire directamente a sus partes privadas sino que lo haga a través de un espejo. Si así no lo hiciera, estaría el doctor cometiendo un delito.





      En cambio si estuviera usted disfrutando de unas vacaciones en el Reino Unido y de paseo por sus costas hallara una ballena muerta (¿A quien no le ha pasado una cosa similar?) Debe usted dar aviso a las autoridades dado que en esos casos, la cabeza del cetáceo pertenece al Rey. La cola de la misma pertenecerá a la Reina. Se preguntará a estas alturas ¿Para que demonios necesitará la Reina la cola de una ballena? Muy sencillo, para hacerse las armazones de los corsé. Ahora bien ¿Para que puede querer la cabeza de una ballena el Rey? Eso también me lo pregunto yo.

      Si fuera el caso que estando en Indonesia se sintiera compelido a satisfacer sus apetitos venéreos y no contando con ningún acompañante adecuado a tales efectos procediera a gestionarse la satisfacción necesaria por su propia cuenta, procure que nadie se entere (de todos modos aún si no está en Indonesia no es conveniente andar ventilando cierto tipo de intimidades). Pero en el caso de la citada isla, la autosatisfacción sexual está penada por la ley. Y nada de multas o arresto. La pena prevista es la decapitación lisa y llana.

      Y para terminar, justo cuando usted comenzaba a creer que esta clase de ridiculeces legales ocurrían en paises exóticos o en lugares que han juntado por lo menos un milenio de legislación apilada por ahí y decide entonces dirigirse a los modernos, pragmáticos y pujantes Estados Unidos para evitar esta clase de inconvenientes legales, vamos a mostrarle que está usted en un formidable error.

      En Hawaii está prohibido meterse monedas dentro del oído. En Indiana es ilegal acarrear su propio trago desde la barra hasta su mesa. Para actuar conforme la ley debe ser el mozo quien lo haga. Si usted ha dejado un amor en Iowa y se despide de ella dándole un beso que exceda los 5 minutos, estará cometiendo un delito dado que es esa la longitud temporal máxima permitida para un ósculo. Nadie osará penar a usted en Alaska si le dispara y mata a un oso, pero puede tener problemas legales si, estando el plantígrado durmiendo, lo despertara usted con el objeto de fotografiarlo. En el estado de Vermont si es usted mujer y decide terminar de una vez con sus problemas odontológicos y hacerse una dentadura postiza, no olvide contar con el permiso escrito por parte de su marido, de lo contrario sería una acción ilegal. Por último si da usted un paseo por Illinois (tenga cuidado en principio que no ande Ruth Hildreth por la misma calle) y es detenido por la policía, asegúrese de tener cuanto menos 1 dolar en sus bolsillos, caso contrario podrá ser detenido por vagancia.

      Claro está que más allá de la humorada inicial no debe haber sido nada fácil sobrevivir en un lugar y un tiempo donde la legalidad de las cosas quedaba en manos de una sola persona. Pero habrá que ver si los verdaderos avances que hemos hecho en un sentido no nos han metido en una telaraña que aparenta estar ahorcándonos. 

En definitiva: Habeas corpus. In situ. Ad hoc. Criminis causa...rigor mortis, coitus interruptus

Será Justicia

Que anden bien!