domingo, 23 de noviembre de 2014

¿Querés ganarte U$S 1.000.000? Preguntá por James Randi

      La escena, esta vez no incluye cotas de malla, vestidos suntuosos de princesas y palacios sino trajes de telas brillantes y peinados con "brushing" dado que ocurre en los años 80.  Sobre el escenario un caballero de excelente porte, impecable traje, cabellos oscuros (presumiblemente teñidos) y un micrófono en la mano. Habla con vehemencia y gesticula con entusiasmo. La platea del auditorio está completa. Con la mano libre el orador se toma la frente y apunta hacia arriba. Como si hubiera recibido un mensaje telepático de repente emite un nombre:


- ¿Está John Smith en la sala? - (o Peter Carlson o Stephen West. Es sólo un ejemplo)

Un señor de bastante edad se pone de pié levantando su mano derecha tímidamente

      -Acérquese - lo invita el sujeto del micrófono. El tal John Simth se acerca lentamente hacia el escenario y sube con alguna dificultad los 4 escalones que lo separan del presentador. 
-Sus riñones serán curados por el poder del Señor - vocifera con entusiasmo el hombre del traje ante el estupor de Smith. Efectivamente John viene arrastrando hace unos meses una dolencia renal que le impide hacer su vida normal, inclusive caminar con soltura, y lo han puesto al borde del trasplante. Su seguro médico no lo cubre por lo que Smith además de su problema renal carga con una enorme angustia. Que el hombre del traje lo haya llamado por su nombre sin conocerlo previamente y que haya ubicado su dolencia justamente en los riñones constituye para John y para otras miles de personas una clara evidencia de presencia divina.

      El predicador impone su mano derecha sobre la frente de John invocando a Dios para que elimine la dolencia de su feligrés. De algún modo extraño Smith se siente momentáneamente mejor. 

      Luego de que Smith ha vuelto a su sitio en la platea el predicador comenta, recuerden que la escena transcurre en los primeros años de la década del 80, que está organizando un operativo para enviar Biblias a la Unión Soviética. Sostiene que buena parte de los problemas y tensiones que se establecieron entre los Estados Unidos y Rusia se deben a que el gobierno ruso impide el contacto de su propio pueblo con Dios. El plan incluye colgar miles de Biblias de unos globos de helio para emular a la película "Lluvia de Hamburguesas" pero con Biblias. Pide para ello la colaboración económica de los presentes y aún de quienes están presenciando el evento desde sus casas dado que el acto está siendo televisado en vivo, como todas las semanas.

Peter Popoff
      El predicador se llama Peter Popoff y ha nacido en Alemania del Este allá por 1946, a poco de terminada la guerra. Vive en los Estados Unidos junto con su esposa Elizabeth. Para 1985 han llegado a la televisión nacional y es allí desde donde impulsan la campaña para llegar a la URSS mediante Biblias voladoras. En uno de sus programas, Popoff con lágrimas en los ojos manifiesta que el dinero recaudado hasta el momento había sido robado, una obra del demonio claramente, razón por la cual le pide a sus varios millones de televidentes que redoblen su esfuerzo económico a fin de que el proyecto pueda financiarse de todos modos.



      La popularidad y las curaciones milagrosas de Peter Popoff y Elizabeth no paraban de crecer, hasta que en 1986 se interpuso en su camino Randall James Hamilton Zwinge

-¿Quien? - preguntará usted arqueando las cejas hacia abajo

-James Randi, el Asombroso Randi - intentaré explicar yo sin éxito. Viendo que ustedes no tienen ni idea de quien estoy hablando vamos a aclarar la identidad de nuestro segundo protagonista. 

The Amazing Randi
       James Randi nació en 1928 en Canadá. Cabeza calva y poblada barba blanca sigue dando vueltas por el mundo, dando conferencias y sobre todo desenmascarando chantas. En realidad comenzó siendo conocido por su nombre artístico "The Amazing Randi" dado que su carrera la inició como ilusionista y mago. Allá por los años 70 saltó a la fama un supuesto psíquico israelí llamado Uri Geller. El tal psíquico sostenía que era capaz de doblar cucharas, descubrir cuales recipientes cerrados contenían o no agua o detener relojes como consecuencia de sus poderes mentales. Y no solo lo sostenía sino que en presentaciones televisivas y teatrales lo lograba. Realizaba espectáculos donde la telepatía, la adivinación y ciertos fenómenos inexplicables ocurrían, supuestamente, merced a los poderes sobrenaturales del israelí. James Randi, como mago, sabía de que modo podían hacerse pasar las ilusiones de un prestidigitador por hechos sobrenaturales reales. Pero lo que realmente molestaba a Randi era que Geller no lo aclaraba. 

El día que Geller no pudo
      Quizá el programa de mayor audiencia en la televisión norteamericana haya sido The Tonight Show conducido por el presentador Johnny Carson. Cierta noche en 1973 Uri Geller fue invitado a participar de él. La oportunidad para promocionarse en el mercado del espectáculo norteamericano era inmejorable. El problema para Geller fue que James Randi también estaba invitado. Bajo las condiciones de control propuestas por Randi, los poderes psíquicos de Uri Geller parecieron negarse a aparecer, si es que alguna vez estuvieron presentes. 

      James Randi fue el extintor que apagó la estrella de Geller. Pero volvamos a Popoff y su línea directa con Dios.

      The Amazing Randi sospechaba algo raro en las buenas relaciones que Popoff mantenía con la divinidad. Además de mago e ilusionista James Randi es principalmente un escéptico. Randi y un asistente llamado Steve Shaw participaron de manera oculta de las reuniones que Popoff realizaba por todo el país. Eran realmente multitudinarias de modo que además de él y su esposa como protagonistas requerían de un buen número de asistentes que ayudaban a la gente a ubicarse en los lugares disponibles. Un nutrido grupo de simpáticos jóvenes conducían a los concurrentes hacia sus lugares mientras entablaban charlas ligeras con ellos. Preguntas intrascendentes como ¿De donde viene? ¿Que le anda pasando? Yo tengo una tía que también vive en Pittsburg que se llama Harriet. ¿Usted como se llama? Y así.

      Randi estaba convencido de que esas conversaciones no eran fruto de la cordialidad sino que perseguían algún fin oscuro, y aquí es donde entra su asistente Shaw en el juego. Recuerden que eran los primeros años de los 80 y la tecnología digital virtualmente no existía. Shaw, con la mayor de las discreciones posibles ingresaba a la sala con un bolso que contenía un aparato para rastrear ondas de radio. Debía monitorear manualmente las posibles frecuencias en las que podría estar recibiendo información vital el Reverendo Popoff. Hasta que un día...bingo!



Peter y Elizabeth
      Pescaron a Elizabeth, esposa de Popoff pasándole la información recogida durante el ingreso de las personas al predicador mediante un transmisor que Peter ocultaba dentro de su oído. Dado que semejante comportamiento constituye un delito, presentaron las pruebas ante el fiscal correspondiente. Como el fiscal no les hizo mucho caso, mientras esperaban que la justicia respondiera siguieron acumulando evidencia. Finalmente en 1986 y ante la ausencia de respuestas por parte de las autoridades judiciales, James Randi estaba nuevamente sentado en el living del Tonight Show. La audiencia escuchó las grabaciones no solo de la voz de Elisabeth sino también la de Volmer y Nancy Thrane, hermanos de uno de sus colaboradores leyéndole a Popoff en el momento adecuado la información recogida por sus "acomodadores". Las grabaciones incluso mostraban al equipo de Popoff haciendo bromas respecto al aspecto de quien estaba por subir al escenario o sugerencias por parte de Elizabeth hacia Peter de no mirar tanto el escote de alguna feligresa pechugona.

      Popoff actuó indignación acusando a Randi de ser un elemento del demonio. Su postura duró solo 3 días. Al tercer día de estar en todos los noticieros Popoff admitió el uso del transmisor pero sólo en los casos en los que la persona engañada necesitara "oraciones especiales". En setiembre de 1987, debido a la brutal merma en la cantidad de víctimas del Ministerio de Popoff, el mismo se declaró en quiebra ante la demanda de 790 acreedores. De todos modos, como si algo hay infinito es la estupidez humana, hasta el día de hoy, Peter Popoff continúa estafando gente, en nombre de Dios.

Depósito de U$S 1 Millón
      Randi se convirtió así en una especie de ejemplo del uso de la razón contra la pseudociencia. Primero fundó junto a otros científicos escépticos una entidad llamada CSICOP siglas en inglés del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal. Pero como en toda actividad humana hubo diferencias de criterios y Randi la abandonó. Fundó entonces la James Randi Educational Fundation. A través de esta entidad, James Randi ofrece 1.000.000 de dólares a aquella persona que pueda demostrar, bajo condiciones de control, que es capaz de producir un hecho sobrenatural sin trucos ni trampas. El certificado del depósito del millón en cuestión luce aquí al lado y está depositado en la entidad Goldman Sachs & Company. Desde 1996 el dinero sigue allí sin que nadie haya logrado ganarlo.

Para terminar, algunos ejemplos de como Randi ha diseñado los experimentos para verificar, invariablemente, que se encuentra frente a un chanta.

     Una mujer se presentó sosteniendo que ella era capaz de ver el aura de las personas. ¿Cómo hacemos un experimento para comprobarlo? Si ella dice que puede verlas y yo no veo nada, sera que ella tiene "poderes" que yo no. Randi entonces le consultó cuan extensa era el aura al rededor de una persona, es decir, cuanto más allá de la persona se extendía el aura. La vidente le indicó que unas 5 pulgadas ( unos 12.5 cm). Pues Randi la sentó frente a una placa completamente opaca y eligió personas de estaturas similares. La placa era un par de centímetros más alta que la persona de pié. Por un procedimiento azaroso se determinaría si el sujeto de estudio iba a estar parado detrás de la mampara o sentado. Si estuviera parado, su aura se vería por encima de la placa, si estuviera sentado quedaría oculta. Se convino que para considerarse un éxito, la lectora de auras debería acertar por lo menos 8 de cada 10 intentos. Si alguien, completamente al azar dijera "sentado" o "parado" sus resultados se acercarían a 5 de cada 10. Nuestra fallida pitonisa acertó solo 4.

      Otra candidata decía ser: psicométrica. Era capaz de identificar características de una persona con solo palpar un objeto propiedad de ella. Otra habilidad difícil de probar. Imaginen unas respuestas de este estilo: el dueño de esta corbata tiene inconvenientes económicos (¿Y quien no? El 80% de las personas los tienen) o La dueña de este paraguas tiene problemas de salud (Desde un resfrío al mismo Cáncer  pasando por el dolor de cintura son todos problemas de salud). Randi debía ser ingenioso para eliminar todo tipo de ambigüedades que pusieran en duda el método de evaluación. Y tuvo una idea brillante. Le pidió a 12 personas su reloj pulsera (en el 89 no andábamos con celulares todo el tiempo y la hora se averiguaba con un reloj) y una llave de su propiedad. La psicométrica debía sencillamente unir correctamente el reloj y la llave de un mismo dueño convenientemente mezcladas previamente. Se convino de común acuerdo que la prueba se consideraría exitosa con un mínimo de 9 aciertos. La parapsicóloga acertó solo en 2 casos.

El dinero sigue depositado en Goldman Sachs.

      Si son capaces de mover un vaso a distancia, averiguar el signo de una persona con solo hablar con ella, o encontrar un pozo de agua sin haber cavado aún hay un millón de dólares esperándolos.

      Eso si, apúrense porque James Randi ya tiene 86 años y a no ser que algún alquimista le traiga la fórmula de la inmortalidad, no va a estar disponible para siempre

Que anden bien.